LEYENDA DE ADIAC

Después de establecerse en «YOCOCOYAGUA» los leoneses que huyeron de la terrible erupción del volcán MOMOTOMBO, los Sutiaba no vieron con buenos ojos la presencia de tantos soldados españoles en su vecindad tan cercana, y mantenían una actitud de constante recelo por temor a ser invadidos y sometidos en cualquier momento por los rubios invasores llegados de ultra mar. En el poco tiempo de estar establecidos, comenzó poco a poco la relación de ambos pueblos y tanto los unos como los otros, sin darse cuenta se fueron fusionando como lógicamente tenía que suceder con el correr de los años.

Existía en la tribu la Princesa cuyo nombre  era  XOCHITL ACATL (cuya tradición al castellano, significaba: Flor de Caña),hija única del Cacique ADIAC sin la t final, a como es ahora escrito, indígena de extraordinaria belleza natural, de ojos negros penetrantes y color moreno, posiblemente de 20 años de edad en ese entonces, además de esos atributos naturales, era una experta en el manejo de la flecha y el venablo, enseñada por su padre desde muy niña al manejo de tales instrumentos de guerra, y cuando el pueblo realizaba algunas actividades deportivas, XOCHITL siempre  se lucía  por la destreza que le era característica como buena indígena sutiabeña, lo que facilitó que fuera conocida por los españoles que además de admirarla por su belleza, también  lo era por su destreza.

Fue así que un día de tantos, el Capitán español JOSE ALBERTO GUARDIA Y ESPINAL, joven soldado atractivo y también un experto en el manejo del sable y el arcabuz (escopeta antigua), se encantó con la presencia de la hermosa morena nativa, admirando sus cualidades y belleza; al poco tiempo el gallardo soldado sintió una irresistible atracción por XOCHITL ACATL, declarándole su amor, que en poco tiempo le fue correspondido, naciendo entre ellos (Nativa y Español) un idilio de amor. Tal relación llego a conocimiento del Gobernador, Capitán General Don ALONSO LARA DE CORDOBA (1608) y por el entonces era Obispo de León Don Pedro de Villareal, quienes por el acercamiento al capitán Guardia y Espinal, le recomendaron tratara con esmero y respeto dicha relación que podía no ser vista muy bien por los indígenas y especialmente por el padre de la joven el Cacique ADIAC. Los indígenas trataban de mantener poca relación con los españoles que indirecta y directamente estaban comenzando a controlar la vida de los nuevos leoneses y los Sutiabas, tratando de incorporarlos a sus actividades diarias.

Y a como estaba previsto, el gran Jefe Indígena ADIAC no vio con buenos ojos la relación amorosa de su hija, ya que en nada favorecía a su valiente pueblo, y después de exponérselo a XOCHITL, quien sacrificando el amor que sentía por el joven español, acató sin reclamos la decisión de su padre, pensando que ambas razas no podrían fusionarse por ser de mundos y costumbres diferentes.  Existía en la tribu un joven guerrero sutiaba de nombre CUEGUEITZCUINTLI que significaba (perro viejo) que era un TAPALIQUE  importante Indígena de mucha preponderancia dentro de los indígenas, quien desde hacía mucho tiempo pretendía el amor de XOCHITL, y al enterarse de la relación amorosa de su pretendida, expuso a sus leales guerreros sobre el peligro que representaba para el pueblo Indígena de Sutiaba dicha relación, ya que de esa forma perderían poco a poco a sus mujeres, sus tierras y sus bienes, lo hizo con la intención de que ADIAC se enterara y tomara fuertes decisiones. Efectivamente el cuento llegó a oídos del gran Cacique quien inmediatamente convocó a sus notables para estudiar la situación, reuniéndose con ellos en lo más alto del EHECATL TEPETL (Cerro de los Vientos) que estaba ubicado en las cercanías del Cacicazgo en dirección al Océano Pacifico. Mientras eso sucedía, otro guerrero del grupo de (Perro Viejo), llamado Cobal Mizquitl (Culebra de la muerte), informó secretamente al Gobernador sobre las intenciones de los indios Sutiabas y hasta le indicó el lugar donde ellos se reunían para preparar el ataque al destacamento español, y hasta se ofreció como guía para poder conducirlos al (Cerro de los Vientos).

El Gobernador dio crédito a la denuncia del traidor indígena y dictó sus instrucciones para caerles por la tarde del mismo día, y ordenó la encabezara el Capitán Guardia y Espinal, quien cumpliendo tales ordenes, invadió el Cacicazgo, arrasándolo y capturando  a los principales jefes indígenas procediendo a incendiar sus caseríos, logrando por gracias de Dios huir muchos de ellos hacia las montañas aledañas, llevando consigo a sus mujeres e hijos, buscando el refugio de la floresta por ellos conocida. ADIAC cogido por sorpresa junto con sus jefes guerreros, fue conducido a la plaza del pueblo (la que aún existe), juzgado sumariamente y condenado a morir ahorcado en las ramas de un robusto árbol de Tamarindo, donde fue colgado en presencia de su pueblo que lloraba la muerte de su querido Cacique sin poder hacer nada para salvarlo, hecho ocurrido un día 25 de Abril de 1614 fecha que aún perdura en el corazón de los Sutiabas leoneses.

XOCHITL ACATL, profundamente consternada por la brutal ejecución de su padre y temblando como una fiera herida, se abrió paso entre las filas de españoles hasta llegar a enfrentarse al asesino de su padre el Capitán Guardia y Espinal, increpándole le dijo: ASESINO,   INCENDIARIO, LADRÓN DE MI HONRA Y  LÁTIGO DE MI PUEBLO , YO TE MALDIGO PARA SIEMPRE, y rápidamente arrebatándole un venablo  agudo a uno de los soldados españoles le  atravesó el corazón AL Capitán Guardia y Espinal cayendo este muerto en el acto, los soldados españoles trataron de agarrarla pero ella con la rapidez de una gacela, se les escapo saltando los obstáculos y corriendo velozmente hacia una laguna (Laguna que podría ser la de Las Gallinas, pero no identificada hasta este momento, podría ser un río) que estaba ubicada al fondo del poblado,  se lanzó de cabeza, perdiéndose en sus profundidades sin ser rescatada.

José Wenceslao Mayorga D.
1959

 

EL MITO DEL PUNCHE DE ORO

Dice la leyenda que después de la muerte del Cacique Adiac, comenzó a salir su tótem en forma de punche, aparece tres veces al año, en Abril o Mayo, en Julio y Agosto. Hace su recorrido, saliendo del Cerro de Oro, EHECATL TEPETL (Cerro de los Vientos) en el cual Adiact fue capturado por los españoles; sigue hacia las Ruinas de Veracruz, prosiguiendo su pasaje hacia la casa del Cacique Adiact, en donde está ubicada la Casa Cural. Y termina su camino en el Montículo en el que los Sutiabas adoraban al Dios Sol y al Dios Jaguar, en donde se encuentra actualmente la Iglesia de Sutiaba. y al poco rato de haberse metido en la iglesia de Sutiaba, se escuchan a lo lejos unos lamentos desgarradores de mujer, afirman los que lo han escuchado, que es XOCHITL ACATL, llorando inconsolablemente por su padre ahorcado en el tamarindón y el asesino, su amado Capitán José Alberto Guardia y Espinal de cuyo destino final termino en manos de la princesa Xochitl Acatl.

Son muchas las personas que aseguran haber visto al Punche de Oro resplandeciendo como el sol, haciendo su recorrido de centinela para resguardar la cultura de sus ancestros. Cuentan los lugareños, que todos aquellos que han tratado de agarrarlo, motivados por la misma codicia que tenían los españoles por el oro, han quedado paralizados y luego se desmayan, pasando hasta tres días con temperatura y sin poder hablar.

El Mito de la Creación de las Aves

Cuenta la leyenda, que el Dios Ắskā, se colocó en la cumbre más bella del mundo; en un lugar fantástico llamado la “Cordillera Volcánica de los Marabú”; conocida hoy como Maribios.

Aquí, dio comienzo la creación de las aves. El dios Ắskā  estaba en su creación.

¡Tú!  -Le dijo a una de las aves.

-¿quieres lucir estas bellas plumas? -El ave le contestó sin titubear:

¡Si mi señor!

-entonces te llamarás Quetzal. -le respondió él.

De pronto, Dios habló, y les preguntó, si querían comunicarse entre sí, con todas las aves de la tierra, todas contestaron mezquinamente, que solo querían comunicarse con las de su misma raza. Y pidieron, un hermoso plumaje para diferenciarse de entre ellas mismas; exigiéndole al dios Ắskā, que les diera solo un canto.

El dios Ắskā les concedió la petición, y ellas se retiraron satisfechas, luciendo sus hermosos plumajes.

Iba el dios a continuar con su tarea de creación cuando escuchó una discusión en la pequeña fila que faltaba.

Eran dos grandes aves que se habían arrancado la piel de la cabeza a picotazos, una de ellas se empeñaba en terminar de arrancarle un pedazo de pellejo que tenía la  otra sobre su pico; Cuando una voz ensordecedora retumbó en el aire, y les preguntó:

- ¿porque pelean delante de mí? -y señalando a la que tenía el pellejo colgado le dijo:

-te llamarás Chompipe, y comerás del fruto de mis campos. Nunca podrás alzar el vuelo. -y el ave salió corriendo.

El dios fijó su mirada de enojo sobre la otra ave y le dijo:

- te llamarás Zopilote y comerás de la carroña de mis campos. -y el ave alzó el  vuelo, abandonando la cordillera de los Marabú, donde estaba Dắnō-lū Ắskā, el creador de los Sutiaba.

Y al observar la última ave que faltaba, la notó triste y flaca, y temblando de frio. Y el dios le  señaló que ya no le quedaban plumas bellas, solo unas que nadie quiso.

El  ave le pidió humildemente sin levantar la cabeza, que por favor le diera lo único que quedaba de plumaje. El Dios Ắskā  se quedó sorprendido de ver tanta humildad.

Entonces le concedió el deseo, le dio un plumaje negruzco, le otorgó las voces que todas las aves despreciaron, y le puso por nombre Mĕri-sṓtī́

El ave, le agradeció al dios Ắskā por darle tanta riqueza y sabiduría. Alzando su vuelo se alejó contenta de la montaña de los Marabú.

Por eso, cuando mires a un Mĕri-sṓtī́, llamado también el “ave de las cuatrocientas voces”, posado en la rama de un árbol, ¡cantando! Es  porque se está comunicando con todas las aves, que se encuentran en las cercanías del pueblo de Sutiaba.

 

FIN

Mĕri-sṓtī́          = Sinsonte
Dắnō-lū Ắskā  = Dios Sol
Sĭ́ndiŏ́             = Sutiaba
Marabú           = Maribio